Soy homeless
“Hogar es donde los intentos de escapar cesan”
Y. eras mi hogar. Mi hogar seguro. Mi hogar errante. Mi hogar fijo. Mi hogar cálido. Mi hogar tranquilo. Mi hogar silencioso. Mi hogar pacífico. Mi hogar favorito. Mi hogar.
Me siento la homeless mas homeless del mundo. Me han desalojado sin aviso previo. Sin notificaciones, sin demandas, sin opciones, sin negociación, sin despedida.
Me he quedado sin nuestro hogar. No hubo derrumbe, solo ya no está nuestro hogar. Llevo días en una banca, con un álbum de fotos que no seré capaz de abrir nunca, con un morral que sostiene un palo de escoba (como en las caricaturas) lleno de planes, eran pocos, pero eran bonitos; con la poquita ropa que llevaba puesta y no mas.
Hay mucho frio. Todos los días me levanto a trabajar, dejo las cosas en la banca y de noche vuelvo. A veces cuando salgo mas temprano vuelvo antes, y me siento, y de nuevo la nada se instala y ahí nos quedamos, sentadas, sin entender nada, sin buscar nada, porque estamos justo frente al espacio que ocupaba nuestro hogar, y efectivamente ya no hay nada, pero no por eso es menos impactante, así que nuestro sistema no entiende y nos quedamos mirando. No como las canciones esas de Penélope, ni como el Muelle de San Blas o como la de Mecano, no no, como esas no, porque nosotras sabemos que los hogares no aparecen, no regresan, no vuelven, sino que una les construye. No esperamos que regrese de la nada, nosotras sabemos que ya no esta, pero eso no evita el constante estado en shock.
¿Algún día seré capaz de salir de este estado o es para siempre?
Shock de Isita: disminución repentina de vida que puede ser el resultado de una perdida, de perder un amor o de reconocer una traición.
¿Te habrás quedado sin hogar también? ¿vivíamos en el mismo hogar? ¿amábamos el mismo hogar?
Estaba bien orgullosa de nuestro hogar. En el último año habíamos tenido tantas remodelaciones que lo presumía, la verdad si era muy creída, la verdad sentía que ese hogar era nuestro proyecto insignia, como esos de los que lxs arquitectxs sienten mucho orgullo y ganan premios y galardones. Ahora no estoy muy segura si eso que yo creía eran remodelaciones, o solo esos espacios como los que diseñan en IKEA para que veas cómo se verá tu hogar, pero no son tan reales porque no están dentro del hogar, solo sirven de escaparate.
Habitarlo, habitarte, habitarme, habitarnos.
Sigo en la banca, mirando a la nada, porque no hay nada. Sigo en la banca, como imagen de una película gringa donde pasan los días y la noche y de nuevo ves pasar en cámara rápida una y otra vez el ocaso y el amanecer, pero la hay un personaje estático y esa soy yo, la que sigue ahí, estática, así me veo. Sé que me levanto, trabajo, como, salgo, hago, soy; pero inevitablemente vuelvo y me siento y mi mirada se instala en la nada.
A veces hay tanta, pero tanta nada que me pongo a llorar, a veces hay tanta, tanta, pero tanta confusión que berreo. A veces olvido que todo se fue y volteo como si nada y me estrello con la nada y de nuevo entro en shock y siento que no respiro y siento que moriré. ¿la gente muere por perder hogares?
En esta banca no hay rabia, esa sucede cuando salgo a hacer mi vida, la escucho, la siento, me digo a mí misma que la usemos para aventar todo lo que esta en esa banca y continuemos, que no es necesario volver a la banca. No ha funcionado.
Me he regalado a mí misma un letrero que dice "SE VENDE TERRENO, YA NO HAY HOGAR", pero ni así. Lo que si he podido es escupirle al espacio dónde estaba nuestro hogar, a ver si a alguien le cae mi desprecio, haber si eso me permite no volverme a sentar en la banca, pero luego se va también, todo se disuelve cuando me siento en la banca. Todo, porque lo único que se puede hacer ahí es mirar y esperar que un día aceptamos que ya no estas, ya no esta nuestro hogar.
La vida se detuvo Y., o no, solo yo. En estos instantes, donde me siento en la banca y miro, no para entender, no para hacer, sino para procesar que ya no esta nuestro hogar. No hubo derrumbe, no hubo huracán, no hubo alarma sismica, o tal vez hubo todo y no me di cuenta, yo solo recuerdo el desalojo y ya. Lo demás es yo, yo aquí en esta banca.
Quiero saber qué le pasa (en presente y no en pasado, porque así lo sigo sintiendo) a el hogar que construimos. ¿Me regresarán algo? ¿habrá un deducible, un reembolso, un seguro que cobrar? ¿hay alguna autoridad que venga a darnos razón de lo sucedido? No veo a nadie, solo a mí, ahí sentada, mirando.
Y. ¿también te quedaste sin hogar?
Y. ¿me escuchas?
Y. ¿?
Y.


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