Ya no te tengo coraje, Ma

En serio que ya no. Siento mucho que tus acciones te hayan alcanzado. Tal vez mi necesidad absoluta de creer y comprobar que si tenías la capacidad de cuidarnos, de abrazarnos, de ser mamá y no esposa, me da la capacidad de olvidar, que tu nos olvidaste antes. Para mí esta bien esto que me das hoy. Para mí esta bien este presente. Si me dan a elegir entre castigarte o vivirte, prefiero vivirte, porque estoy segura que no sabías hacerlo de otra forma. A ti si te perdono, contigo si olvido. 

¿Estará bien olvidar?

Tal vez sigas queriendo ser salvada por nosotras, por tus hijos, por tus padres, por los hombres y por las mujeres, pero aunque lo sigas deseando, porque creo que muchxs de nosotrxs lo buscamos, a ti te entiendo. Entiendo que desde tus heridas suplicas y gritas que te salven, porque te encontraste con el peor, y no bastandole nada y convenciéndote que eras nada, te obligo a darle todo. Él, despojandote de todo. Tu, cuidándole de todo. Tú, sirviéndole sin poder chistar o cuestionar nada. Él, sabiendose venerado. Él, el peor de todos. 

Te perdono Ma, porque incluso ya no hay tantas cosas que perdonar, porque con cada día que despierto cerquita de ti, siento que reparas lo irreparable, porque siento como tu corazón me dice que no pudiste o supiste  defenderme en ningún momento, pero qué hoy, incendiaras las calles si me llegará a pasar algo. Porque mi paz si regresa cuando me acercas a tu regazo, y escucho el palpitar dentro de ti y de mi, y de nosotras juntas, el que hacemos ambas, y huelo tu aroma, tu humor, el que solo tú tienes, que siempre es como de algodón y flores. 

Siento mucho Ma, que la inconsciencia y las pocas herramientas hoy te reclamen justicia, una muy punitiva. Yo no quiero , yo no puedo. yo me quedo con la mamá que la vida me debía y que eres tu, esta, la que baila y se destornilla conmigo, la que empatiza y juega, la que gana y aprende, la que llora y pide tregua para no dejar de ser feliz. 

Siento que tu camada no siempre pueda reconocerte, no toda pueda amarte como quisieras, que no toda sea lo que añoras. Lo siento Ma, en serio lo siento. Pero así es la vida de culera, porque así de culera fuiste un día con tus crías, y ni modo, la vida a veces da segundas oportunidades, pero no toda la gente es capaz de hacer lo mismo,  y así es, y ni modo. 

Y no soy madre y seguro nunca lo entenderé, pero ojala te baste y te cobije y te consuele que aquí, hay y tienes una hija que si cree en las segundas y terceras oportunidades, porque yo creo que esta bien cabrón ser madre, ser madre en un país como el nuestro, ser madre con un machismo que aplasta, con una misoginia que degolla y arrasa contigo y con tus hijas, un sistema tan patriarcal que no te da espacio para maniobrar sola y solo te deja este llano donde no se ve ni pa donde y nomas te deja sola, sin siquiera entender como se comen o para que sirven las redes de apoyo, porque en lugar de cacharte te culpabilizan y te dicen ¡pendeja! y ahí de nuevo, la pinche re victimización te atrapa, te asfixia. te confunde. 

Yo sé que en esta historia pareciera que no hay salida, amenos que utilices los títulos de culera, de mala madre, de despiadada. Y yo no se si prefiero que tu hayas visto por ti que por tus hijos, pero no me importa, porque estamos vivos, porque nacimos con tu piel gruesa y con tu corazón grandote, y aunque la vida nos haya quedado a deber de chicos tu haz estado aquí compensándome de grande, arropándome de vieja, expiando a diario, y sabes qué, que esta bien que veas por ti, porque se que por ti no vio nadie de chica y ni modo, así el mundo de cabrón y te perdono Ma, en serio. Tal vez no siempre confíe en ti, porque la burra no era arisca, nos hicieron. Pero te juro que te quiero, te juro que aunque a veces tus acciones se conviertan en mentiras o en secretos, se que no eres tu, es el eco de tus traumas.  Te quiero aunque tus heridas a veces sangren en nuestros cuerpos, porque se, o al menos mi corazón sabe, que ya no quieres lastimarnos, o tal vez nunca quisiste, porque era tu vida o la nuestra.  

¿Qué siento cuando veo a mi madre usarnos de escudo para protegerse de su esposo? 

En esta historia, yo no volveré a victimizarte, y quién se atreva que se vaya a la chingada. Qué se cosa tu piel a ver si muy cabrón o cabrona, que sienta lo que se siente aguantar a ese pinche abusador en toda la extensión de la palabra, a esa mierda que te salió como premio en la cajita del matrimonio. 

Lo siento ma, nadie escoge a un psicopata como marido, ellos te atrapan y es muy difícil que te dejen salir, por lo menos viva. Siempre festejaré que no nos rendimos, mi corazón nunca se rindió, porque sabe que si nos quieres, que nos querías bien pero las condiciones nunca fueron favorables para ti ni para nosotros. 

Lo siento Ma. Si hay que odiar a alguien no te odies a ti, odia a mi padre, a tu ex marido, a ese culero que te arrebató todo, casi la vida y con ellos el amor - odio de tu hijo. Él nos planto el odio, te lo juro, él planeo todo, te lo juro. 

Si un día me lees Julian, quiero que sepas que mamá no nos traiciono, quién nos traiciono fue el culero de papá, quién nos arrebato a mamá fue la mierda de tu papá. Te juro, te prometo que a mamá si se le metió el chamuco y era él. El divorcio la exorcizo y hay un papel que lo avala. Te lo juro hermano, mamá es otra, es ella, la que era cuando no la conocíamos aún, con muchos sueños, con muchas risas, con toda su modernidad, con su aroma que quieres que se te quede cuando la abrazas, la que te da frijoles para que la recuerdes cada que comes esa semana. Ella no nos traiciono, o sí, pero no era ella o fue pero… ya es otra o es ella pero aceptando y dejándose ser otra. Créeme a mí si no le quieres creer a ella, jamás volvería a donde nos lastimaron. 

Y a ti papá, chinga tú madre y tu padre, vete a la chingada tu más que nadie, porque hasta en este punto de la vida, sigues huyendo de las consecuencias, y deseo con todas mis entrañas que lo pagues. Dejaste a mamá sola en este cagadero, solo a ella y su valentía de la que siempre estuvo hecha. Es ella quien hoy recibe estos putazos, estos reclamos, este dolor de sus hijes, les mismos que ambos tuvieron y solo ella parió y solo ella está intentando sanar. Abandonar es lo único bien que te sale en esta vida y ser culero por supuesto. 

Ma, gracias por lamer nuestras heridas, que hoy creo que serán el bálsamo que te podrás poner para sanar las tuyas. 

Ya no tengo coraje, Ma. Y si lo tengo algo se podrá hacer con él. 


Comentarios

Entradas populares